el fin de los medios de comunicación de masasEstoy leyendo con cierta avidez y entusiasmo el libro de Jeff Jarvis, El fin de los medios de comunicación de masas (Gestión 2.000), porque confirma la visión que me he ido forjando sobre el futuro del periodismo -por no decir presente- después de unos años de lecturas de distintas fuentes, análisis de lo que los medios digitales están haciendo y serena reflexión. El autor plantea un escenario tan distinto desde la eclosión de Internet, que obliga a poner en cuestión los pilares que han sostenido esta profesión durante tanto tiempo.

El autor plantea una visión del periodismo en la que lo único que permanece son los valores permanentes que se asocian no al ejercicio concreto de esta profesión sino de cualquiera porque tienen que ver con la dignidad de los seres humanos y no con la praxis de uno u otro oficio: la rigurosidad, la justicia, la integridad, la honestidad, entre otros.

De masa a comunidades de individuos

La primera idea que sostiene Jarvis es que la llegada de Internet no es que haya herido mortalmente a los periódicos o que haya puesto en peligro la hegemonía de la televisión, no es que haya destruido un medio u otro; es que ha acabado con la idea de masa. Hasta mediados de los 90, cuando Internet empieza a transformar el ecosistema de medios, todas las organizaciones periodísticas y los modelos de negocio giran alrededor de la idea del destinatario masivo. ¿Tiene sentido, por tanto, tratar de mantener organizaciones y modelos de negocio cuyo principal objetivo es atraer a la masa? Esta nueva visión de receptor -de masa a comunidades de individuos que comparten unos intereses comunes-, cambia la concepción y el rol del resto de los elementos del clásico esquema de la comunicación, desde el periodista hasta los mismos contenidos.

Si los periodistas ya no pueden dirigirse a masas a las que imponer agendas  o necesidades informativas y se dirigen a comunidades de individuos con unos intereses y unas necesidades concretas, lo primero que debe cambiar es la forma que tienen los periodistas o los medios de relacionarse con los receptores. Los nuevos medios deben desarrollar técnicas relacionales encaminadas a conocer a los individuos que conforman las comunidades a las que se dirigen y darles lo que necesitan. Conocer a las personas significa poder ofrecerles servicios más relevantes

“Tenemos que pasar de la métrica del éxito de mediaciones anónimas masivas -circulación, usuarios únicos, páginas vistas, direcciones de correo electrónico- a la métrica de las relaciones” (Jarvis, 2014: 25).

El objetivo es determinar si la comunidad a la que un medio se dirige tiene la información que necesita y si ese medio cubre sus necesidades.

De contadores de historias a prestadores de servicios

La segunda idea que sostiene Jarvis es que la información ya no es un negocio de contenidos. Los periodistas ya no son principal y exclusivamente contadores de historias sino prestadores de servicios. Jarvis define el periodismo como una profesión destinada a ayudar a una comunidad a organizar mejor su conocimiento de manera que pueda organizarse mejor. La profesión se define no por los medios o las herramientas sino por el valor que el periodista aporta al flujo informativo que finalmente hace que esa comunidad funcione mejor. Los contenidos ya no son el fin de la praxis periodística sino una herramienta. El trabajo del periodista ya no consiste exclusivamente en contar historias. El objetivo no es vender un bien, la información, sino prestar un servicio basado en el flujo de la información.

¿En qué consiste entonces ser periodista? Siguiendo la teoría de Jarvis, aportar valor al flujo informativo en una comunidad, significa, en primer lugar, conocer a la comunidad, en segundo lugar, detectar sus necesidades, en tercer lugar, ofrecer las plataformas para que la información que se genera en la comunidad circule adecuadamente, en cuarto lugar, aportar valor al flujo de la información erigiéndose en fuente de confianza y autoridad, explicando, contextualizando, contrastando, presentando la información de forma más accesible y aportando información.

En este contexto los periodistas son más importantes y necesarios que nunca pero su tarea no debe simplificarse al hecho de distribuir información. Contemplar el periodismo como un servicio y no como un contenido.Cambia la relación con el público, los procesos y los canales. No sin olvidar que las comunidades no se crean, ya existen, y que la única forma de aportar valor al flujo de información es a través de la conversación.